Mientras el plantel de Primera División sigue con su pretemporada en Alicante, España, la dirigencia de River le busca salida a varios jugadores. A muchos, de manera definitiva, pero a otros, con cesiones para que sumen rodaje y puedan volverse alternativas para un futuro cercano. Este es el caso de Cristian Jaime, quien tiene todo acordado para irse por un año a préstamo a Peñarol.
A fines de 2025, cuando el ciclo de Marcelo Gallardo languidecía y se acercaba a un final anunciado, el Muñeco se quedó sin variantes y apeló a la habilidad y desfachatez del zurdo que ya brillaba en la Reserva. Debutó en la dura derrota ante Sarmiento y repitió en la caída ante Gimnasia, ambas en el Monumental. Luego, entró en la eliminación de Copa Argentina frente a Independiente Rivadavia.
Había dejado buenas sensaciones y se esperaba que ganara protagonismo en 2026. Sin embargo, el Muñeco no lo tuvo en cuenta y Marcelo Escudero, en su interinato de un partido, le volvió a dar minutos en el empate ante la Lepra mendocina. La llegada de Eduardo Coudet no mejoró su escenario y el fin del semestre lo encontró como parte de la Reserva.
Sin lugar en la pretemporada pero aún con esperanzas en su futuro, en River decidieron apostar a su desarrollo. Con contrato vigente hasta fines de 2028 y una cláusula de rescisión de 100 millones de dólares, ahora se irá un año a préstamo a Peñarol con la idea de que crezca física y futbolísticamente y con la intención, desde Núñez, de no incluir una opción de compra para los uruguayos. Ese es el último detalle a pulir.
Jaime se quedó fuera de la consideración del Chacho, a pesar de que el plantel carece de futbolistas desequilibrantes en el uno contra uno. De hecho, Ian Subiabre y Kendry Páez tienen esa cualidad, pero no seguirán en el club. En España se encuentra Lautaro Pereyra, apuesta plena del DT, que es hoy el único jugador con gambeta y desequilibrio, pero la idea es poder sumar a otro en este mercado de pases.
