Exequiel Zeballos está afuera de los ensayos futbolísticos de Boca. El Changuito tuvo una conversación con Rodolfo Arruabarrena en la que dejó clara su postura: quiere salir del club en este mercado de pases. Por ese motivo, para el DT corre de atrás en la pretemporada que el Xeneize lleva adelante en Ezeiza. El problema es que la oferta de Europa que esperaba todavía no llegó, y tampoco contestó la propuesta de renovación que tiene sobre la mesa desde hace tres meses.
La situación del Changuito viene tensándose desde finales del primer semestre. Su representante había avisado al club presidido por Juan Román Riquelme que llegaría una oferta desde el exterior, con Napoli como primer candidato señalado. Los días se convirtieron en semanas y las semanas en meses, pero ninguna propuesta formal apareció. Desde Italia también se mencionó a Fiorentina como interesada, aunque tampoco hubo sondeo concreto. El mercado europeo permanece abierto hasta el 31 de agosto, por lo que todavía hay tiempo, pero el reloj corre.
En paralelo, el elenco de La Ribera le hizo llegar al jugador una oferta de renovación hace ya tres meses, dado que su contrato vence a finales de 2026. Zeballos no respondió, aunque la propuesta sigue en pie y el club se la mantiene abierta.
Desde Boca son claros: si el jugador quiere renovar, la oferta está disponible y puede firmarla cuando quiera. Pero si no llega ninguna propuesta del exterior y el Changuito tampoco acepta extender su vínculo, el panorama se complica. A seis meses de quedar libre y con la postura de querer irse ya comunicada al cuerpo técnico, difícilmente Arruabarrena lo tenga en cuenta para el segundo semestre. Un foco de conflicto que todavía puede evitarse, pero que crece con cada día que pasa sin resolución.
