Estudiantes de La Plata tiene un gran objetivo para este mercado de pases: repatriar a Joaquín Correa. El delantero argentino, actualmente en Botafogo de Brasil, aparece como una de las prioridades del Pincha para reforzar el plantel de cara a la segunda mitad del año, con la Copa Libertadores como uno de los grandes desafíos.
El regreso del futbolista surgido de las inferiores del club genera ilusión en la dirigencia y los hinchas. Correa dejó Estudiantes en 2014 y luego construyó una extensa carrera en Europa, pasando por equipos como Sampdoria, Sevilla, Lazio e Inter, antes de llegar al fútbol brasileño.
La negociación, sin embargo, no será sencilla. El delantero tiene contrato vigente con Botafogo hasta diciembre de 2027 y el club platense deberá avanzar en un acuerdo para conseguir su salida. Además, el aspecto económico será determinante para concretar una operación que aparece compleja.
Otro de los obstáculos que debe resolver Estudiantes es la inhibición que le impide incorporar futbolistas. La sanción está vinculada a una deuda con Inter Miami por la transferencia de Facundo Farías, por lo que la institución trabaja para regularizar la situación antes de poder inscribir nuevos refuerzos.
Para levantar esa inhibición, el Pincha analiza alternativas económicas y una posible venta de Mikel Amondarain aparece como una de las opciones para generar ingresos. La dirigencia espera una oferta cercana a los 10 millones de euros por el juvenil para poder avanzar con sus movimientos en el mercado.
Mientras tanto, Joaquín Correa ve con buenos ojos la posibilidad de regresar al club donde nació futbolísticamente. Estudiantes busca armar un plantel competitivo para pelear la Copa Libertadores y el «Tucu» aparece como el refuerzo de jerarquía que podría darle un salto de calidad al equipo dirigido por Alexander Medina.
