A pocas horas del partido contra O’Higgins, la dirigencia de Boca Juniors tomó una determinación clave en el mercado de pases: retirarse formalmente de las negociaciones por Lucas Passerini, el centrodelantero que tenían en carpeta.
La razón principal de esta marcha atrás tiene que ver estrictamente con los números, ya que Belgrano de Córdoba pretendía cinco millones de dólares para dejar ir al atacante de 32 años. Con este panorama, todo indica que el conjunto cordobés retendrá por un tiempo más al futbolista apodado como el «Haaland sudamericano». El interés del club de la Ribera por el nacido en Formosa ya venía siendo mirado de reojo por los hinchas, sobre todo por su sequía goleadora en el Torneo Apertura, donde no pudo marcar en 14 partidos, aunque sí aportó un tanto en la Copa Argentina y dio seis asistencias a lo largo del campeonato.
De este modo, Passerini se transforma en el tercer número nueve por el que Boca decide bajarse ante las elevadas exigencias económicas de los clubes dueños de sus pases. Previamente, las tratativas por Luciano Gondou se frenaron porque el CSKA de Moscú tasó su salida en 15 millones de dólares, mientras que por David Romero, Tigre solicitó ocho millones de dólares además de las fichas de Jabes Saralegui y Kevin Zenón.
A pesar de estos tres intentos frustrados, en las oficinas de Brandsen 805 no bajan los brazos y mantienen la prioridad de incorporar un atacante que ocupe el lugar de Adam Bareiro. El delantero paraguayo arrastra una lesión sin plazos claros de recuperación y existe la posibilidad concreta de que deba pasar por el quirófano en el corto plazo.Si bien todavía no trascendió el nombre de un nuevo apuntado para el puesto, sí se confirmó que durante los contactos con la dirigencia de Belgrano se consultaron condiciones por Nicolás «Uvita» Fernández, quien registra una buena actualidad con cinco goles y cuatro asistencias en la presente temporada.
