Lionel Messi tomó la decisión de seguir por unos días más en Rosario, después del funeral de su padre Jorge Messi en el cementerio El Prado de Pérez, ubicado en las afueras de su ciudad natal. El capitán de la Selección Argentina, como era de esperarse, no volverá de manera inmediata a Estados Unidos y se demorará por unos días su reincoporación al Inter Miami dirigido por su compatriota Ángel Guillermo Hoyos.
Por el momento, no hay una fecha exacta estipulada para el retorno del astro de 39 años a Norteamérica. Será una determinación exclusivamente propia, mientras transita por el profundo dolor por el fallecimiento de su papá y representante a los 68 de edad. Si bien el avión privado del ex Barcelona y PSG ya está de nuevo en Miami, el mejor futbolista de todos los tiempos permanecerá en Santa Fe.
Messi recibió el respeto y el apoyo de todos luego de la muerte de Jorge Messi. No solamente sus compatriotas, sino que también el mundo entero le demostró al crack el respaldo absoluto en este momento tan difícil. Hasta Real Madrid publicó un comunicado al respecto y lamentó la noticia desde la capital de España.
El minuto de silencio en la reciente fecha del fútbol argentino, las banderas, los carteles, las coronas de flores que le envió la AFA y los millones de comentarios en las redes sociales llenaron de afecto a la «Pulga». Por estas horas, «Leo» vive en la casa que tiene en el barrio cerrado Kentucky de Funes, a unos 44 kilómetros de Rosario. Mientras tanto, junto a su esposa Antonela Roccuzzo planifican los pasos a seguir en medio del dolor, con la compañía de los tres hijos del matrimonio: Thiago (13), Mateo (10) y Ciro (8).
Jorge Messi, el agente y sostén clave en la carrera de Lionel
No solamente se trató del papá del mejor jugador de la historia, sino también del representante y quien lo acompañó en los momentos difíciles de su impresionante trayectoria profesional. Cuando «La Pulga» se fue a vivir a Barcelona a los 13 años lo acompañó Jorge, al igual que cuando trabajaba para que no les faltara nada a él ni a sus hermanos.
Jorge era empleado de la empresa siderúrgica y metalúrgica Acindar de Rosario (Santa Fe), antes de que Lionel llegara a transformarse en una estrella global con millones de fanáticos. En dicha compañía, ocupaba un rol directivo dentro de la industria mientras financiaba y acompañaba los primeros pasos de su hijo en el club de barrio Grandoli y en las inferiores de su amado Newell’s.
Además de respaldar a su hijo para que siguiera jugando al fútbol y ayudarlo para conseguir las pruebas en la «Lepra» y River, por ejemplo, convenció a su esposa Celia María Cuccittini. Es que ella no estaba tan decidida de que «Leo» fuera deportista, sino que prefería que estudiara y terminara la secundaria en el colegio.
El 17 de septiembre del 2000 fue un quiebre absoluto en la vida de la familia: con sólo 13 años, Lionel Messi se fue a probar a Barcelona. Viajó con Jorge y el representante de aquel entonces, Fabián Soldini. El traslado, con una escala previa en la capital Madrid, fue organizado con la mediación de Josep Maria Minguella y Horacio Gaggioli, hombres del Barcelona, y se hospedaron temporalmente en el Hotel Plaza de la Ciudad Condal en España.
Posteriormente, en marzo de 2001, las cualidades del astro rosarino en las prácticas en la Ciudad Deportiva del «Blaugrana» hicieron el resto. Obviamente quedó preseleccionado en las divisiones inferiores del club catalán y el zurdo se mudó definitivamente a España, ahora sí, junto al resto de su familia: su madre Celia y sus hermanos Rodrigo, Matías y María Sol. Pocos meses después de aquel suceso, Lionel directamente eligió a Jorge como agente y empezó una historia impactante que lo llevó a ser considerado el mejor futbolista de la historia.
