Jamal Musiala se desmayó en dos amistosos consecutivos del Bayern Munich y las alarmas se encendieron en todo el fútbol alemán. El propio jugador salió a calmar la situación con un comunicado: «Me diagnosticaron unas crisis de ausencia breves y temporales, pero tratables, causadas por una disfunción neurológica. Me siento muy positivo y voy por el buen camino.» Desde el club bávaro, la postura es de optimismo: el club no observa que esta disfunción neurológica pueda impedirle continuar jugando al más alto nivel. Un especialista en neurología respaldó esa visión.
Christoph Kleinschnitz, jefe de Neurología del Hospital Universitario de Essen, explicó en el diario Bild qué podría estar detrás de los episodios: «Desde el punto de vista neurológico, podría tratarse de una crisis epiléptica. Podría ser una denominada epilepsia de ausencias; los síntomas, como la ausencia breve, apuntan en esa dirección. Es algo que se puede tratar bien, pero requeriría un tratamiento permanente. Musiala podría seguir jugando al fútbol.»
Las crisis de ausencia son episodios epilépticos breves que provocan una pérdida repentina y corta de la conciencia, durante los cuales la persona se abstrae por unos segundos, mira al vacío y pierde reacción sobre su entorno.
El presidente de honor del Bayern, Uli Hoeness, habló con RTL y Sky y no ocultó la conmoción que le generó el segundo episodio: «El hecho de que volviera a suceder cuatro días después me dejó realmente en shock. Me quedé sin palabras, algo que rara vez me ocurre. Me acuesto pensando en él y me despierto por la mañana pensando en él. Apoyamos a Jamal incondicionalmente.»
Hoeness también aclaró que el club tenía conocimiento previo de estos problemas, aunque nunca habían ocurrido en el terreno de juego hasta el partido ante el Leipzig.
El jugador quiso hablar directamente y fue sereno en su mensaje: «Me encuentro bien. Entiendo que muchos están preocupados. Me diagnosticaron unas crisis de ausencia breves y temporales, pero tratables. Esto puede provocar incidentes como los ocurridos recientemente. Sé que pueden parecer alarmantes a primera vista, pero para mí, actualmente, son simplemente parte de mi vida cotidiana.»
El alemán también explicó la decisión de seguir jugando: «Tras consultar estrechamente con los especialistas y con el visto bueno de los neurólogos, quiero seguir haciendo lo que más ayuda a mi recuperación: vivir mi vida con normalidad y perseguir mi pasión por el fútbol.»
Lo que todavía no se sabe es si Musiala podrá estar este sábado 22 de agosto ante el Borussia Dortmund en la final de la Supercopa de Alemania, programada para las 15.30 de Argentina. El Bayern y su cuerpo médico siguen en contacto permanente con los especialistas y la decisión se tomará en los próximos días.
