Importante Unión

Madelón y el desafío de reconstruir a Unión una y otra vez

Madelón y el desafío de reconstruir a Unión una y otra vez

Leonardo Madelón afronta un desafío permanente al frente de Unión: reconstruir el equipo prácticamente en cada mercado de pases. La necesidad económica de la institución obliga a desprenderse de futbolistas importantes y, a eso, ahora se sumó la lesión de Lautaro Vargas, que será operado de su rodilla.

El equipo que cerró el Torneo Apertura con una importante victoria ante Independiente Rivadavia sufrió numerosas modificaciones en apenas unos meses. En aquel encuentro, disputado el 9 de mayo, Unión se impuso 2-1 en Mendoza y avanzó a los cuartos de final. Sin embargo, poco después quedó eliminado ante Belgrano.

De aquella formación titular, Mateo Del Blanco, Rafael Profini y Mauro Pittón dejaron el club durante el mercado de pases. A esas salidas se agregó la lesión de Vargas, mientras que también está en definición la posible transferencia de Maizon Rodríguez al Krasnodar de Rusia. De concretarse, Madelón perdería cinco futbolistas que fueron titulares en el cierre del semestre anterior.

La situación obliga al entrenador a modificar constantemente su estructura y recurrir a alternativas que, en buena medida, provienen de las divisiones inferiores. Emilio Giaccone, por ejemplo, ganó protagonismo ante la lesión de Joaquín Mosqueira, mientras que Lucas Ayala aparece como una de las opciones para cubrir el lateral izquierdo que dejó vacante Del Blanco.

El problema no pasa solamente por los titulares. Unión también perdió futbolistas que eran importantes como alternativas de recambio, por lo que el plantel cuenta con menos variantes que durante el semestre pasado. En ese contexto, Madelón debe encontrar respuestas rápidas mientras intenta darle una identidad y estabilidad a un equipo que cambia de nombres con frecuencia.

La situación genera además una tensión entre las necesidades económicas de la dirigencia y las aspiraciones deportivas del equipo. Unión necesita vender para sostener sus finanzas, pero esas operaciones terminan debilitando un plantel que pretende competir y responder a las expectativas de sus hinchas.

Madelón, por su parte, debe trabajar con lo que tiene. Los juveniles aparecen como una solución necesaria y han respondido cuando les tocó jugar, aunque la idea es no apresurar sus procesos ni cargar sobre ellos una responsabilidad excesiva.

Por eso, el desafío del entrenador rojiblanco es doble: competir con un plantel que perdió jerarquía y, al mismo tiempo, reconstruirlo prácticamente sobre la marcha. En un contexto de constantes salidas, lesiones y cambios, la estabilidad se convierte en uno de los principales objetivos de Madelón para este nuevo proceso en Unión.

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *