La FIFA atravesó meses revolucionados luego del proyecto frustrado de Gianni Infantino, presidente de la entidad, para privatizar los Mundiales. Este martes, el dirigente aclaró que “la independencia nunca estuvo en venta”, y se mostró abierto al diálogo para buscar reformas en la gobernanza, así como actualizar el modelo de la organización que rige el fútbol a nivel global.
Mediante una carta que envió a los miembros del Consejo de la FIFA y a los presidentes de las 211 asociaciones de la organización, planteó dos mecanismos de revisión y fortalecimiento de los procesos para la toma de decisiones. Las iniciativas, que serán analizadas de cara a la reunión del Consejo del 15 de octubre, llegaron tras la polémica generada por la FIFA Forward Enterprise, proyecto que analizaba incorporar inversión privada a una sociedad vinculada a las operaciones comerciales y de eventos de la FIFA.
«Los procesos democráticos de la FIFA, su independencia y su autoridad deportiva nunca estuvieron en venta. No están en venta ni lo estarán jamás. La reciente propuesta exploraba si una inversión minoritaria en una sociedad comercial controlada por la FIFA podría generar recursos adicionales para ese fin. No contemplaba renunciar al control de la FIFA ni a su autoridad sobre las decisiones deportivas», aclaró Infantino luego de retirar el proyecto.
“Retirar esta propuesta no reduce nuestra ambición ni nuestra responsabilidad de reinvertir una mayor parte de los frutos del éxito de la FIFA en el fútbol. Seguiremos explorando formas sostenibles de aumentar los recursos de la FIFA. Lo que cambia no es la ambición, sino la solidez del proceso”,agregó el dirigente, que en marzo de 2027 buscará la reelección.
