Con las de ganar, pero sin margen de error, Boca se juega el título de la tabla anual en la última fecha del Torneo Clausura ante Defensa y Justicia. Por eso, el plan de Rodolfo Arruabarrena para la definición del sábado es poner la mejor formación a disposición. Es decir, si no aparecen imprevistos con el correr de la semana, la idea del DT es repetir el equipo que le ganó el Superclásico a River.
El buen estado físico con el que terminaron los futbolistas el domingo pasado le da al Vasco motivos para sostener la formación. La defensa y el mediocampo salen de memoria, mientras que la principal incógnita de los días previos al clásico parece haberse resuelto en ataque: Sebastián Villa se habría ganado un lugar por encima de Alan Velasco.
El colombiano fue titular ante River y recibió -una vez más- un respaldo importante de Juan Román Riquelme, quien lo definió como “el mejor jugador del fútbol argentino”. Su presencia le aporta desequilibrio al tridente ofensivo y, por ahora, lo ubica por delante del ex-Independiente en la consideración.
La intención de Arruabarrena es mantener los mismos nombres para darle continuidad al funcionamiento colectivo en un partido que definirá si es campeón. Boca llega como líder con 60 puntos y una diferencia de gol de +22, pero no tiene margen para relajarse: Argentinos Juniors también suma 60 unidades, aunque con +12, mientras que Rosario Central está tercero con 59 y un saldo de +16.
El Xeneize depende de sí mismo y será campeón de la tabla anual si le gana a Defensa y Justicia. Si empata, necesitará que no ganen ni el Bicho ni Central. Incluso una derrota podría alcanzarle, pero solo si ambos rivales directos no consiguen los tres puntos.
Por eso, el plan es claro: sostener la formación que viene de ganar uno de los partidos más importante del semestre y salir a buscar una victoria que le permita cerrar la fase regular en lo más alto. La última práctica del viernes terminará de confirmar la idea del entrenador, además de la posible vuelta de Tomás Aranda a los convocados.
