El empate sin goles entre Inglaterra y Ghana por la segunda fecha del Grupo L quedó marcado por una polémica jugada sobre el final del partido dentro del área del conjunto europeo. La misma no fue sancionada por el árbitro ni rectificada por el VAR, lo que derivó en la furia de Carlos Queiroz, entrenador del conjunto africano.
«El VAR se fue a tomar un café, es normal, a mí también me gustaría tomarme un café de vez en cuando, pero fue un penal claro y tarjeta roja», ironizó en la conferencia de prensa posterior. La controversia se produjo cuando Prince Adu intentó definir dentro del área de Inglaterra y fue cruzado por Ezri Konsa, que se lanzó en disputa pero no llegó a tocar la pelota.
«¿Tienes alguna duda al respecto? ¿Los que vieron el partido tienen alguna duda o soy solo yo, que estuve en el partido?», amplio el entrenador portugués, convencido de que su equipo fue perjudicado en un momento clave del encuentro.
“¿Todavía tenemos VAR? ¿Funciona? Tengo algunas dudas al respecto porque se pasó por alto otro penal que deberían haber cobrado a favor de Ghana, un penal claro contra Inglaterra», sentenció Queiroz.
El empate dejó a ambas selecciones en la cima del Grupo L, con cuatro puntos cada una. Sin embargo, Inglaterra marcha puntera por un gol de diferencia. Los europeos definirán su pase a los dieciseisavos de final ante Panamá, el sábado próximo; en simultáneo Ghana hará lo propio ante Croacia.
