El histórico triunfo de la Selección Argentina contra Inglaterra en Atlanta dejó un frente de preocupación para la dirigencia nacional. La bandera con la leyenda «Las Malvinas son argentinas» que desplegaron los futbolistas en pleno festejo despertó el orgullo de todo el país, pero infringe la estricta prohibición de la FIFA sobre la exhibición de mensajes políticos, ideológicos o religiosos en sus torneos. Las autoridades investigan cómo ingresó el trapo al recinto, dado que el organismo y el operativo de seguridad habían prohibido expresamente 24 horas antes cualquier elemento alusivo a las islas.
Debido a que el Código Disciplinario de la FIFA penaliza estas manifestaciones con la apertura de un expediente, la AFA se expone a castigos que van desde una simple advertencia formal hasta duras multas económicas, tanto para la institución como para los propios jugadores implicados. En principio, una suspensión deportiva que ponga en riesgo la participación de alguna pieza clave en el próximo partido está prácticamente descartada, al reservarse únicamente para faltas consideradas de extrema gravedad o reincidencia.
Existen dos antecedentes directos de este tipo de reclamos simbólicos en citas mundialistas:
El caso de Suiza (Rusia 2018): Granit Xhaka, Xherdan Shaqiri y Stephan Lichtsteiner hicieron el gesto del águila bicéfala (símbolo de Albania) al festejar contra Serbia. Tras la denuncia serbia, la FIFA los sancionó con multas de entre 5.000 y 10.000 francos suizos.

El caso de Egipto (Mundial 2026): En esta misma edición, el director técnico Hossam Hassan saltó a la cancha con una bandera de Palestina tras ganarle a Australia en dieciseisavos de final, aunque el ente rector todavía no comunicó ninguna medida disciplinaria al respecto.

Con el cruce definitivo ante España programado para este domingo a las 16:00, el tiempo juega a favor de la Scaloneta. Es un hecho que la Comisión Disciplinaria de la FIFA no emitirá ningún fallo exprés antes de la final, por lo que el combinado de Lionel Scaloni saldrá a buscar la cuarta estrella con el plantel completo, postergando cualquier resolución económica para después del cierre del certamen.
