Mientras sigue negociando su salida a River, Ángel Correa la pasa mal en México. Este viernes, su esposa Sabrina Di Marzo reveló que viene recibiendo cientos de amenazas en redes sociales de parte de hinchas de Tigres, enojados por el casi seguro alejamiento del atacante.
“En los últimos días recibí cientos de amenazas y puteadas, no solo para nosotros sino para mis hijas también, y eso sí que tiene un límite”, escribió Di Marzo en una historia de Instagram. “Es fácil humillar. Podría decir millones de cosas que prefiero callar. Pero con las niñas, no», advirtió.
«Dejen de amenazar y de insultar sin saber la historia. Todo tiene un límite: respeto por tres niñas de 10, cinco y tres años. El tiempo siempre da la razón y está en el lugar correcto», cerró ofuscada Di Marzo quien, horas después, desactivó su perfil de Instagram.
Además de la posibilidad de marcharse, no ayudaron las recientes declaraciones del entrenador Guido Pizarro, al explicar el porqué de la ausencia del atacante de la delegación que viajó para iniciar el Torneo Apertura frente a Xolos luego de mantenerse al margen también de los amistosos: «Él tomó la decisión», acusó, basado en el estado de las negociaciones.
Según pudo averiguar TyC Sports, la dirigencia millonaria está dispuesta a pagar entre 13 y 15 millones de dólares por su pase, aunque la operación, por ahora, sigue estancada: su cláusula está valuada en 18 millones. En Núñez, de todos modos, son optimistas, basados también en el deseo del jugador.
