Unión logró avanzar en uno de los conflictos económicos que mantenía pendiente ante la FIFA. La institución rojiblanca saldó la deuda que tenía con Sol de América por el pase del jugador Fernando Díaz y, de esta manera, levantó una de las inhibiciones que pesaban sobre el club.
La dirigencia tatengue continúa trabajando para regularizar la situación internacional y poder dejar atrás todas las restricciones que impiden realizar movimientos con normalidad en el mercado de pases.
Sin embargo, todavía permanece vigente una sanción correspondiente al reclamo de Juventud de Las Piedras por la transferencia de Maizon Rodríguez. Esa deuda es ahora el próximo objetivo a resolver para que Unión pueda quedar completamente habilitado.
La situación se da en un momento clave, con el plantel preparándose para los próximos compromisos del campeonato y con la dirigencia enfocada en cerrar incorporaciones y movimientos que permitan reforzar al equipo. El levantamiento de esta primera inhibición representa un paso adelante, aunque aún resta solucionar el último conflicto pendiente ante el organismo internacional.
