San Lorenzo, el próximo escollo en el horizonte de Unión, llega sumergido en una preocupante crisis tras perder el clásico barrial por 2-0 ante Huracán en el Nuevo Gasómetro. El resultado enfureció a los hinchas azulgranas y dejó al equipo dirigido por Néstor Gorosito en la última posición de la Zona A del Torneo Clausura 2026, acumulando apenas un triunfo y tres caídas. El Tatengue mirará de cerca este presente adverso y el clima caldeado de su rival para planificar su estrategia.
El error, la expulsión y la sentencia
El encuentro comenzó con una leve superioridad del Ciclón, plasmada en una ocasión clarísima que desperdició Alexis Cuello. Sin embargo, en el epílogo de la primera mitad, el Globo tomó el control y Jordy Caicedo aprovechó un rebote del arquero Orlando Gill para marcar el 1-0. Al inicio del complemento, el propio Caicedo estalló el 2-0 con una gran definición. Los problemas para el próximo rival de Unión se agudizaron en el festejo: el ecuatoriano tiró un «Topo Gigio» a la tribuna local, desatando la furia de los futbolistas locales, lo que terminó con la expulsión directa del arquero Gill por aplicarle un cabezazo a Lucas Blondel. Con un hombre de más, Huracán manejó los hilos y rompió un maleficio de casi 25 años sin ganar en esa cancha.
La palabra de Gorosito: dolor y justificación por el fixture
Tras el encuentro, un serio y golpeado Pipo Gorosito enfrentó los micrófonos y reconoció el impacto del resultado: «Es una derrota dolorosa por todo lo que significa para nosotros el clásico rival. En cualquier cancha, pero en tu casa, 100 veces más doloroso todavía». El DT explicó que el gol tempranero en el segundo tiempo y la roja a Gill cambiaron por completo los planes: «Tuvimos empuje, pero no encontramos ideas para lastimar».
Respecto al flojo arranque del campeonato, donde solo venció a Gimnasia de Mendoza, el entrenador argumentó el desgaste físico y la falta de pretemporada de las incorporaciones: «Lógicamente que esto nos incomoda. En 15 días hemos jugado 4 partidos. Recién hace 4 o 5 días llegaron algunos futbolistas porque antes no se los podía traer; muchachos que llegan con una inactividad larga y que necesitan tiempo para ponerse bien».
Respaldo al plantel y un mensaje al hincha azulgrana
A pesar del descontento generalizado de la gente que colmó el estadio, Gorosito defendió la entrega de sus dirigidos: «Sinceramente, no creo que sea cabeza. Entregar, se brindan al 100%. Desde la entrega, no hay nada para reprochar. Después, no tenemos precisión; será más conceptual que aptitudinal».
Finalmente, ante los cuestionamientos, el técnico se mostró firme y con energías para revertir la situación antes de cruzarse con el Tatengue: «Hay que estar todos juntos y tirar para adelante. El insulto no nos conduce a nada. Hace 15 días que empezó el campeonato. Si no tengo fuerzas en 15 días… Se necesita tiempo de trabajo; por más de que venga Pelé. Es así de simple. La voluntad es máxima».
Las claves que toma nota Leonardo Madelón
El cuerpo técnico de Unión ya analiza los factores determinantes que dejó este clásico:
- Baja en el arco: San Lorenzo llegará a Santa Fe sin su arquero titular, Orlando Gill, sancionado por la expulsión.
- Presión al límite: El aspecto anímico será una debilidad para explotar; el Ciclón arrastra el descontento de su público y la urgencia de salir del fondo.
- Desacoples defensivos: Los espacios otorgados en el retroceso durante los dos goles de Caicedo marcan una pauta de los puntos débiles a atacar en la última línea rival.
