La Selección de Brasil derrotó por 4-2 a su par de Australia en un vibrante encuentro amistoso disputado en la ciudad de Brisbane. El compromiso, enmarcado en la primera doble Fecha FIFA posterior al Mundial 2026, le sirvió a la Verdeamarela para ajustar piezas y dejar una imagen mucho más sólida tras el pálido empate 1-1 en el primer duelo de la serie, rescatado por los Socceroos gracias a un gol agónico de Rayan.
El arranque del partido fue electrizante. Apenas corrían tres minutos de juego cuando el lateral Vanderson sorprendió a la defensa local y abrió el marcador para el combinado sudamericano. Sin embargo, Australia reaccionó con carácter y logró dar vuelta el resultado de forma transitoria con las anotaciones de Alessandro Circati y Connor Metcalfe. Cuando parecía que el dueño de casa se iba al vestuario en ventaja, apareció Raphinha desde los doce pasos para estampar el 2-2 de penal antes del descanso.
El peso de las jerarquías en el complemento
En la segunda mitad, el recambio y la calidad individual de los dirigidos por Dorival Júnior terminaron por inclinar la balanza. El mediocampista Bruno Guimarães se encargó de romper la paridad para poner nuevamente en ventaja al pentacampeón del mundo.
Finalmente, a diez minutos del pitazo definitivo, la gran figura del Real Madrid, Vinícius Jr., sentenció la historia anotando el 4-2 definitivo tras una gran acción ofensiva. Con esta victoria, Brasil cierra su paso por territorio oceánico con saldo positivo y empieza a edificar las bases de su nuevo proceso futbolístico.
