River perderá a una de las figuras más reconocidas de su estructura de juveniles. Gabriel Rodríguez decidió no continuar como coordinador general del fútbol formativo y le pondrá punto final a una etapa que se extendió durante más de dos décadas, con distintos períodos y funciones dentro de la institución.
La decisión tiene un componente estrictamente personal. A los 66 años, Rodríguez entendió que el desgaste que implica el trabajo cotidiano en el fútbol formativo ya no se condice con el momento de vida que atraviesa. Por eso, eligió cerrar el ciclo por voluntad propia, después de haber sido durante años una referencia en la captación y el desarrollo de futbolistas.
Su historia con River comenzó mucho antes de ocupar cargos de conducción. En 1981, Adolfo Pedernera le abrió las puertas de las divisiones juveniles después de conocer su trabajo en el baby fútbol de la Sociedad de Fomento Lourdes. Desde entonces, fue construyendo una trayectoria vinculada directamente con la formación de jugadores que luego marcaron la historia del club.
Entre esos nombres aparece uno imposible de separar de su recorrido: Marcelo Gallardo. Fue Rodríguez quien lo llevó a River cuando apenas tenía 12 años y detectó en aquel chico una condición que años después lo convertiría en uno de los máximos referentes de la institución, primero como futbolista y luego como entrenador. Y justamente, el lazo se volvió a unir en 2024, cuando el Muñeco lo convocó para volver al cargo de coordinador (antes estaba ligado al trabajo con juveniles) que desempeñaba hasta ahora como parte de su reestructuración.
No fue, sin embargo, la primera vez que estuvo en ese lugar. Su recorrido tuvo tres etapas en River y atravesó diferentes roles. También pasó por San Lorenzo y tuvo una experiencia como entrenador del plantel profesional millonario: en 2008 asumió interinamente durante cinco partidos. Un año después dejó la institución tras la llegada de Daniel Passarella a la conducción.
Su tercera etapa en el Millonario comenzó bajo la presidencia de Rodolfo D’Onofrio y terminó consolidando todavía más su lugar como uno de los hombres identificados con la formación juvenil riverplatense.
Pero el legado de Rodríguez excede ampliamente al Muñeco. A lo largo de sus diferentes etapas en el club, también estuvo ligado a futbolistas que terminaron teniendo un peso enorme tanto en River como en el fútbol argentino. Pablo Aimar, Javier Saviola, Enzo Fernández y Julián Álvarez aparecen entre tantos nombres destacados de una lista que refleja la dimensión de su trabajo en las inferiores.
Su salida no responde a un cambio de proyecto. Es una decisión personal, vinculada al desgaste acumulado después de tantos años de trabajo diario. Se va, así, un hombre dejó su sello desde un lugar menos visible, pero fundamental para la consolidación del club como una referencia en juveniles.
