Apenas José Mourinho comunicó que no lo tendrá en cuenta para la próxima temporada, Real Madrid puso a Franco Mastantuono en la parte de delante de su vidriera en este mercado de pases. Lleva solo el cartel de “préstamo”, ya que lo pagaron una fortuna –alrededor de 60 millones de euros- y confían en que aún tiene mucho para demostrar en Europa, tal como sucedió con Nico Paz.
Son casos similares. Dos zurdos talentosos, relegados por sus técnicos y con la posibilidad de sumar minutos y confianza en otro club. Al no estar en los planes de Carlo Ancelotti, Paz se marchó a Como y, por más que se tratara de un equipo de menor relieve, terminó siendo el gran salto de su carrera.
Con tan solo 19 años, Mastantuono podría seguir un camino similar, ya que tiene un firme interesado en la Serie A: Fiorentina, que terminó 15° en su última campaña, muy cerca del descenso, y ahora buscará recuperarse y soñar con las clasificaciones a las copas. La dirigencia viola está en la búsqueda de un jugador revulsivo que pueda cambiar el ritmo de los ataques y aportar tanto en la faceta creativa como goleadora.
Es el equipo que más se adapta a las condiciones establecidas por el Merengue: cesión simple, sin opción de compra y garantía de minutos. Mastantuono, por su parte, tiene también una ventaja por sobre las otras opciones que analizan como refuerzos: hace tiempo tramitó la ciudadanía italiana y no ocupa plaza de extracomunitario.
La disputa por su fichaje será reñida, ya que hay otros interesados. River sigue soñando con repatriarlo, Villarreal preguntó condiciones y Fulham lo sigue muy de cerca por orden de Álvaro Arbeloa, quien lo dirigió en el último tramo de la temporada pasada en Real Madrid.
Con la camiseta blanca su rendimiento fue decreciente. Despertó la ilusión en un comienzo, a tal punto que fue elogiado varias veces por Xabi Alonso, pero terminó contagiándose de la merma futbolística colectiva, recibió numerosas críticas, muchas de ellas innecesarias y despiadadas, y el duro golpe de no ser convocado a la Selección Argentina para el Mundial.
Sus números explican su irregularidad: disputó 35 partidos, solo 17 como titular, marcó tres goles y no repartió asistencias. Además, lamentó una expulsión por La Liga ante Getafe.
