Hay historias del fútbol que parecen imposibles de creer hasta que alguien las cuenta. Y una de ellas tiene como protagonista a un histórico de Colón: Lalo Vega, quien en 1993 terminó evitando un gol de una manera tan insólita como inolvidable.
En aquel partido entre Colón y Atlético Rafaela, el encuentro llegó a un desenlace cargado de tensión. En medio del caos y con todos los protagonistas pendientes de lo que sucedía dentro del campo de juego, el arquero de Rafaela sacó rápido y encontró a un delantero con el camino prácticamente liberado hacia el arco sabalero.
Sin embargo, cuando parecía que la jugada podía terminar en gol, apareció una figura inesperada para cambiar el destino de la acción: Lalo Vega, médico de Colón, se cruzó en la trayectoria y terminó evitando que la pelota llegara a destino.
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Sí, el médico del plantel terminó salvando al Sabalero. Una escena insólita que quedó como una de esas anécdotas que solamente el fútbol puede regalar.
Antes que médico, goleador
La historia de Vega tiene todavía más condimentos. Mucho antes de ejercer como médico y de ocupar cargos dirigenciales en Colón, había sido futbolista.
Jugaba como centrodelantero y tuvo un destacado paso por La Emilia de San Jorge, especialmente durante los primeros años de la década del 80. Allí se convirtió en una de las figuras del equipo y fue protagonista de una etapa exitosa que incluyó un campeonato.
Su vínculo con La Emilia fue tan fuerte que con el paso de los años se transformó en uno de los grandes ídolos de la institución. Tal es así que una de las tribunas del estadio lleva su nombre, como reconocimiento a su trayectoria y a la huella que dejó en el club.
De jugador a médico y presidente
La relación de Lalo Vega con el fútbol no terminó cuando dejó de jugar. Su carrera continuó desde otro lugar, vinculándose directamente con Colón y convirtiéndose en médico de la institución.
Con el tiempo, además, llegó a ocupar la presidencia del club, completando un recorrido poco habitual: futbolista, médico y dirigente de una misma institución.
Pero entre tantos capítulos de su historia, aquella escena de 1993 quedó como una de las más particulares.
Porque en un partido entre Colón y Atlético Rafaela, cuando el Sabalero parecía quedar expuesto ante una ocasión clara de gol, no fue un defensor ni el arquero quien apareció para salvarlo.
Fue su médico.
Y no cualquier médico: Lalo Vega, un exdelantero que alguna vez supo hacer goles y que aquella vez, desde afuera del juego, terminó evitando uno para Colón.
