Paredes, el campeón del mundo, el que volvió vigente para ganar títulos importantes con Boca, está en Brasil para llevar a su equipo a las semifinales de la Copa Sudamericana. En la ida, tocado por una lesión en el isquiotibial de la pierna izquierda, hizo la diferencia en la jugada del gol cuando dejó pasar la pelota entre sus piernas para que Ascacibar se fuera sin marca: después Velasco, Blanco y el gol de Merentiel.
En el Morumbí, Paredes deberá mostrarse pleno para generar confianza en sus compañeros. En un campo de juego amplio, con la cancha pesada por la lluvia (la de este lunes y la que se espera para el día del partido, el martes) y con 60.000 personas en contra. Será clave la presencia del capitán para que Boca soporte el aluvión de los primeros minutos y la presión a la que intentará someterlo el San Pablo.
Paredes camina cerca de Ascacibar, como en la cancha, antes de ingresar al hotel. Boca tendrá a su dupla como pilar de un once que tiene una sola duda: el Vasco Arruabarrena debe decidir si apuesta por la experiencia de Marco Pellegrino o si le da confianza al pibe Facundo Jagger Herrera. El que regresará a la mitad de la cancha para ser otra vez rueda de auxilio es Milton Delgado, tras dejar atrás un desgarro. Montero; Lozano, Di Lollo, Herrera o Pellegrino, Blanco; Ascacibar, Paredes, Delgado; Flores, Merentiel y Velasco serán los once que intentarán sellar la clasificación.